Punta Querandí

Territorio sagrado y educativo de los pueblos originarios, en la desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.

“Todos los que nos conocemos odiamos a los countries”

Juan Cruz Lucero tiene 21 años, es de Benavidez (Tigre) y es parte de una generación de adolescentes y jóvenes que, cuando recuerdan cómo era su territorio natal una década atrás, hablan como abuelos. “Parece que fue hace 100 años, pero los countries están hace 10 años nada más”, explica, y agrega: “rompieron todo el medioambiente que había, no quedó nada”.

Entrevista en audio: Primera parteSegunda parte

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Juan Cruz (derecha) nos visitó con su amigo Cristian, también de Benavidez. (Foto: Nicolás Epstein)

La familia de Juan Cruz eligió vivir en Benavidez porque era todo campo. Sus abuelos vinieron desde San Pedro y antes habían vivido en Navarro, ambas localidades en la provincia de Buenos Aires. Una de sus bisabuelas era pampa-ranquel sobreviviente de la “Campaña del Desierto”, un motivo más para para entender el arraigo que siente por Punta Querandí, lugar arqueológico y sagrado de los pueblos originarios, que durante el siglo XX fue además parada intermedia del ferrocarril, recreo popular, tierra gauchesca y de pesca.

“Yo conozco acá desde que era todo barro y agua, no había otra cosa, de chiquito siempre andube a caballo en esta zona”, cuenta Juan Cruz sobre las tierras que desde hace más de media década son conocidas como Punta Querandí, entre la calle Brasil, el Canal Villanueva y el Arroyo Garín, en el Paraje Punta Canal, límites de las localidades de Maschwitz (Escobar), Dique Luján y Benavidez (Tigre). El joven recuerda que el lugar “estaba lleno de árboles, tipo monte”, y que allí, desde que tiene memoria, él con su familia iba a visitar a un poblador conocido como ‘Pechuga’. “Me acuerdo que cruzábamos caballo y ganado por la vía muerta, andaban todos los animales sueltos por acá”, describe.

“Todos los que andamos con los caballos nos conocemos, eso viene de mi familia, siempre anduvieron con los caballos. Es más, caimos a vivir acá porque era todo campo. Mi familia viene de San Pedro, provincia de Buenos Aires, tenían un campo alla, vendieron y compraron acá”, relata Juan Cruz, vecino de Benavidez.

En ese tiempo Punta Canal estaba comunicada de manera directa con Benavidez a través de la “vía muerta”, un terraplén del viejo ramal 56 del Ferrocarril Mitre, clausurado en los ’60 y mantenido como camino por los vecinos. A partir del 2008, la “vía muerta” fue convertida en un canal de acceso naútico de los barrios privados del Complejo Villa Nueva. Además, como recuerda Juan Cruz, hasta el año 2000 la calle Brasil no se cortaba abruptamente en el Canal sino que comunicaba hasta la calle Italia que llega a la ruta 27. Transformaciones abruptas en muy poco tiempo.

“Los countries hace 10 años que están, no hace nada y parece 100 años”, define. Y agrega: “Yo vi el avance y todos los que nos conocemos odiamos a los countries, rompieron todo el medioambiente que había, no quedó nada”.

Un argumento para defender la irrupción de los barrios privados es que generarían trabajo para los vecinos. Sin embargo, Juan Cruz objeta: “Es mentira, son todos acomodados, familiares y todas empresas fantasmas, todo trabajo en negro, lo que buscan es la mano de obra barata”, por eso la mayoría de los que trabajan vienen de otros lugares y no son vecinos de los barrios populares de Tigre.

Como una cantidad muy importante de argentinos que tienen ancestros indígenas, los rasgos de Juan Cruz no lo ‘delatan’, pasa desapercibido. Sin embargo, relata con orgullo y precisión: “Una de mis bisabuelas era pampa-ranquel del lado de la cordillera. Cuando tenía 16 años años estaba la Campaña del Desierto, los emboscaron en un cañadón y no se cómo, pero ella y la madre lograron escapar con otros tantos que quedaban. Se fueron a San Luis, a Buena Esperanza (Departamento Gobernador Dupuy), se radicaron ahí, se casó con un hombre que era mestizo y de ahí nació mi abuelo, Roberto Lucero. De Buena Esperanza se vinieron a Navarro, ahí se casó con mi abuela. Después fueron a San Pedro, luego a San Fernando y como Benavidez era más campo, ya nos mudamos acá”.

Hace unos dos años, Juan Cruz y su amigo Cristian volvieron a Punta Querandí después de bastante tiempo: vieron el refugio construido sobre la calle Brasil y los carteles que señalaban que era un lugar de lucha. Se pusieron contentos: “Me pareció muy bien, porque son cosas que no se tienen que perder, cada vez somos menos los que cuidamos nuestra verdadera cultura”, cuenta.

Y agrega: “Nosotros venimos seguido, hemos venido a pescar de noche. Siempre traemos a algún amigo y le explicamos para que conozca. Mismo allá que está el lugar sagrado que tienen marcado con piedras, explicamos para qué sirve. Me enteré porque leí un artículo que salió en el diario una vez”.

Juan Cruz Lucero se despide con un pedido a los vecinos históricos de Tigre y Escobar: “Mi mensaje sería que no dejen de apoyar estos movimientos que se organicen, que den una mano, donaciones, lo que puedan. Y que no se pierda tanto la cultura gauchesca como la cultura indígena que nos queda”.

En ese sentido, agregó otros reclamos a las autoridades: “me gustaría que las lenguas originarias las enseñen en el colegio otra vez; que enseñen ingles, portugués, italiano, no hay que ser cerrado, pero que enseñen lo nuestro también. Y más historia argentina me gustaría que enseñen, porque tenemos feriados históricos o patriotas y los pibes no saben qué es, como el 2 de Abril [por la guerra de las Islas Malvinas] que fue una gran perdida que tuvimos en la Argentina, o el Día de la Tradición, que la mayoría festeja Halloween”.

Se calcula que casi el 60% del territorio continental de Tigre fue ocupado por barrios privados en poco menos de dos décadas, una avanzada que arrasó con la naturaleza pero que no pudo torcer la identidad y el arraigo de muchísimas familias.

Además de la nostalgia de los viejos pobladores, hay toda una generación de adolescentes y jóvenes que añoran el tiempo anterior a la invasión de los countries.

Memorias que no pudieron ser conquistadas por el negocio inmobiliario.

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Esta entrada fue publicada el 03/07/2015 por en Documentos y respaldos, Otros.

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