Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
Con 1.300 personas anotadas, a partir del 27 de marzo comenzaron los 11 cursos gratuitos de guaraní, quechua, mapuche, qom y moqoit, con un cuerpo docente integrado por hablantes de cuatro provincias: Jujuy, Formosa, Chaco y Buenos Aires. En este informe mostramos algunas imágenes de las primeras clases virtuales.

Los cursos forman parte de una política pública de revitalización lingüística del Municipio de Tigre, creada en respuesta a una solicitud de la Unión de Pueblos Originarios, organización de comunidades indígenas que participa de forma directa en la gestión. El objetivo es claro: promover idiomas históricamente reprimidos y garantizar el derecho de los vecinos y vecinas a recuperar su lengua ancestral.
La propuesta trasciende lo educativo para convertirse en una herramienta de reivindicación identitaria: cerca del 41% de los inscriptos se reconoce como integrante o descendiente de pueblos indígenas; un 34% no sabe su origen y solo un 25% afirma no tener un vínculo de sangre con las culturas americanas. Para muchos, estas clases representan la primera oportunidad de construir un vínculo con sus raíces, transformando el aula en un espacio de memoria colectiva.
Desde esa necesidad histórica tan potente, esta propuesta crece año tras año con el compromiso de los estudiantes y se encuadra en el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas proclamado por Naciones Unidas. El programa comenzó en 2021 con un solo curso y no paró de aumentar su oferta: este cuatrimestre se sumaron los niveles 4 de Guaraní y Quechua, alcanzando los números actuales.
Para la Unión de Pueblos Originarios, representa uno de los triunfos más importantes de la lucha indígena en Tigre por su masividad y su rol en la visibilización de las identidades preexistentes en el territorio, constituyendo una política pionera.
EL ORIGEN: UN RECLAMO TERRITORIAL Y CULTURAL
La gestación de esta política pública puede anclarse en sucesivas asambleas que tuvieron lugar en Punta Querandí a lo largo de una década en tres momentos claves: 2012, 2015 y 2019. Tras la formalización de la Unión en 2020, se cosecharon varios triunfos mediante acuerdos con la Intendencia de Julio Zamora: el reconocimiento del territorio comunitario, los primeros cursos de idiomas y un local de ventas de artesanías en el Puerto de Frutos.
CUERPO DOCENTE Y GESTIÓN COMPARTIDA
Las comunidades indígenas nucleadas en la Unión eligen el cuerpo docente, asegurando la legitimidad de la enseñanza. El equipo está integrado por referentes educativos de distintas regiones: desde Chaco, Fabián Valdez (moqoit); desde Formosa, Gabina Ocampo (qom) y desde Jujuy, Josefina Navarro (quechua). El equipo se completa con residentes del Gran Buenos Aires: Verónica Gómez, Noemí Ocampos, Yéssica Rodríguez y Liliana Bernal (guaraní), Daniel Qispi (quechua) y Tulio Cañumil (mapuche).
La Secretaría de Relaciones con la Comunidad (Dirección General de Derechos Humanos) y la Subsecretaría de Educación garantizan los recursos necesarios: honorarios, una cuenta de Zoom para las clases virtuales y el espacio del Centro Universitario Tigre (CUT) para los encuentros presenciales, posicionando a Tigre como un municipio pionero en derechos lingüísticos.
































