Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
La primera gran convocatoria de 2024 en la Comunidad Indígena Punta Querandí fue el domingo 25 de febrero, una de las fechas conmemorativas más importantes: un nuevo aniversario del inicio del acampe, momento crucial de la resistencia ante el intento inmobiliario de convertir el territorio sagrado en un amarradero para yates en el límite de Tigre y Escobar, epicentro de los barrios privados responsables de la destrucción de enterratorios ancestrales y de miles de hectáreas de humedales continentales.

A 14 años de este hito que logró frenar las maquinarias y fue el puntapie de los triunfos que llegarían mucho tiempo después, unas 200 personas se reunieron en un contexto adverso donde avanzaron posiciones políticas que niegan los derechos de los pueblos originarios y empobrecen a la mayoría de la población. La consigna fue reagruparnos para reivindicar que las luchas dan frutos cuando la resistencia, además de organizada y paciente, es guiada por los espíritus de los ancestros.
La gente fue llegando de a poco por sus propios medios y otro grupo importante llegó en un micro cedido por la Municipalidad, que también colaboró con una parte de los equipos de sonido, mientras la otra parte fue aportada por el Colectivo Cultural de Maschwitz.
La ronda de bienvenida mostró la conformación actual del territorio y de la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar, con las presencias de distintas comunidades, familias que participan de la gestión del local en el Puerto de Frutos y estudiantes de los cursos de lenguas indígenas.
Santiago Chara, del Consejo de Ancianos, remarcó «el enlazamiento que hay entre los distintos pueblos» y enfatizó la labor educativa realizada con escuelas primarias, secundarias y terciarias; mientras que Jésica Zalazar, del Consejo de Mujeres, evaluó que “es mucho lo que hemos logrado en estos 14 años y mucho lo que falta (…) Pero nuestro territorio vibra cuando hay estas reuniones”.
Sunilda Fernández, quien comenzó a participar de la atención del local luego de que su hija se anotara al curso de idioma qom, expresó: «Fue una alegría, feliz de encontrarnos con hermanos de distintas etnias».
Amancio Rojas es un reconocido artesano toba-qom de Tigre, hijo de Paulino Rojas, uno de los fundadores de la Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA) en la década del ’70. «Soy padre y abuelo, y si bien le he transmitido a mis hijos y nietos todos mis saberes, me pone muy contento que la juventud siga interesada por la causa indígena y que, a través de Punta Querandí, se sigan formando y recuperando los saberes ancestrales de nuestros antepasados», declaró a la agencia Télam.
«Nosotros estamos pisando polvo de nuestros ancianos» agregó Mirta Romualdo, abuela de la Comunidad Qompí de Garín, también parte de la Unión de Pueblos Originarios.
Por su parte, María Calé, una joven qom de 22 años, manifestó que «desde chiquitita crecí sabiendo mi identidad, pero es acá en donde le doy mucho más valor, más importancia y siento que tengo que hacer algo para que perdure, tanto el idioma como toda nuestra cultura y respeto por la madre naturaleza».
Una vez concluida la ronda de presentación, Santiago Chara y Cintia López guiaron una ceremonia con una vasija con agua, donde todos se mojaban las manos o la cara. Y luego ambos depositaron esa agua en el Canal Villanueva.
Después de este momento, compartimos un almuerzo fresco y comenzó un festival musical con oradores de distintos sectores cercanos.
A lo largo de la tarde contamos con Cintia Arévalo (folklore), Aldana Bello (música andina), integrantes de la Comunidad Sikuris del Arco Iris y Kurmi Sariri, Luis Machado y sus amigos chamameceros; y el Mono con su Folk rock. También hubo un repertorio de danzas andinas con Mariela Condorí y Elizabeth Vargas Lazcano, y bailes tradicionales de Paraguay con Yéssica Rodríguez y su hija Bianca Rivero.
MIRADAS DE UN ACONTECIMIENTO
«Fue una jornada hermosa, muestra todo lo acumulado y lo sembrado durante estos años. Gracias por invitarnos y por recibirnos siempre tan fraternalmente”, expresó Alfredo Cáceres de SUTEBA Tigre, que tomó la palabra junto a Roberto Juárez, Ernestina Arias y Virginia Baldo, quien también resaltó la figura de Ana María Martínez, militante secuestrada, asesinada y desaparecida por la última dictadura militar y cuyo cuerpo fue hallado en Punta Querandí en 1982.
Martín Nunziata es considerado un ‘histórico’ militante de la causa ambiental y compartió su propia evaluación: «Punta Querandí hoy es lo mas convocante que hay en Tigre, fue magnífico celebrar 14 años, de una lucha intensa, con tanta convocatoria, con tanta gente, con tantas lindas cosas. Fue extraordinario el regocijo y ustedes lo merecen. Ni hablar que esto creció, agregaron el tema de los idiomas de los pueblos originarios, la venta de artesanías en el Puerto y todo irá creciendo. Hay mucho por hacer, pero lo hecho es extraordinario».
Pergaminos similares a Martín le caben a Graciela Capodoglio de la Reserva Natural de Pilar: «Creo que son un faro y en estos tiempos de oscuridad, ayudan a encontrar el rumbo. Lograr sostener y ampliar el grupo de trabajo, avanzar con obras y permanecer en el tiempo, es, en si mismo, un logro. En tiempos duros como los que se avecinan, las acciones comunitarias van a ser el norte (con el perdón de la palabra) para los que boyan sin saber que hacer. Les deseo todo el éxito que merecen y les propongo plantar, plantar árboles nativos, que es la síntesis entre el pasado y el futuro y es la esperanza hecha vida».
Otra organización presente durante el festejo fue Comunidad Milpa, con quien nos unen personas en común, varias luchas y formas similares de entender el camino a seguir: «Festejamos la resistencia de les compañeres que trabajan día a día por mantener vivas las culturas de los pueblos originarios que habitaron y habitan estos territorios. Celebramos el compromiso y el amor puesto en la defensa de la Pachamama. Gracias a toda la Comunidad Indígena Punta Querandí por resistir y hacernos parte de la resistencia», expresaron.
Desde el Bachillerato Popular «Raíces» de Las Tunas agregaron: «Hoy Punta Querandí, fortalecida con la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar, es epicentro de actividades culturales, punto de encuentro de las comunidades originarias, territorio sagrado y arqueológico, recupera la historia con el Museo Autónomo de Gestión Indígena y con los cursos de lenguas originarias en el Municipio de Tigre, recibe a vecinas y vecinos para trabajos colectivos y comunitarios, y es un punto de referencia para quienes abrevamos en las luchas en el territorio”.
EL QUINCHO: OTRO MOTIVO PARA CELEBRAR
Entre tantos motivos para celebrar, uno fue la finalización del nuevo quincho comunitario (en remplazo del primero que se hizo en 2016), luego de mucho esfuerzo, trabajo colectivo y tantas manos puestas para concretar este objetivo tan necesario para el uso cotidiano en el territorio.
Con la centralidad que merecía, danzamos alrededor del quincho con papel picado y serpentinas y el nuevo espacio fue challado siguiendo la tradición andina durante la interpretación musical de la Comunidad sikuris de Arco Iris y otras personas de grupos similares como Sartañani, Truenos y Fuego; y Kurmi Sariri.
Entre los medios presentes, estuvieron de “Norte a Norte” y “Sisas”; el segundo está integrado por mujeres de pueblos originarios y dejaron esta interesante reflexión: «El sitio sagrado Punta Querandí cumple 14 años de resistencia territorial y continúa consolidándose como un espacio de encuentro y fortalecimiento identitario y espiritual para las personas indígenas en el conurbano bonaerense».



















































