Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
Cada vez más establecimientos educativos acuden para aprender a Punta Querandí, territorio sagrado de los pueblos originarios ubicado en el límite de Tigre y Escobar, epicentro de los barrios privados responsables de la destrucción de enterratorios ancestrales y miles de hectáreas de humedales continentales.

Después de recibir a fines de mayo a tres escuelas de Las Tunas, Pablo Nogués y Garín, arrancamos el mes de junio con la visita de adolescentes de Ricardo Rojas y Benavidez.
La modalidad es similar con cada institución: después de una ronda de bienvenida, se recorre el Museo Autónomo de Gestión Indígena, el Monumento a la Yaguareté, el Taller de oficios, la Maloka (vivienda comunitaria ancestral), los dos sitios ceremoniales (la Apacheta y el Opy) y la huerta. Quienes vienen con más tiempo colaboran con alguna actividad, como juntar tierra abonada, mover maderas u otra necesidad.
El martes 3 de junio, llegaron más de treinta adolescentes de quinto año de la Técnica N°2 de la localidad de Ricardo Rojas (Tigre), con sus profesoras de geografía Rosa Garrido y de historia Nadia Ceballos, además de la preceptora Mabel Penida.
«Los chicos quedaron muy contentos. Como docentes es más que satisfactorio que los estudiantes puedan experimentar todas las cosas que ustedes ustedes cuentan para seguir sosteniendo la lucha sobre esos territorios. En las escuelas uno les cuenta, les hace leer un libro o páginas de noticias, pero tener la palabra de las personas que están en el lugar es mucho más enriquecedor», declaró Rosa Garrido, una de las docentes.
«Me he criado en el campo, he vivido con esto de poder sobrevivir con las huertas y demás», comentó la profe y explicó que por esa experiencia ella siente una gran cercanía con la realidad de la comunidad, sin embargo para los chicos y chicas «es como otro mundo».
«Es un aprendizaje muy grande poder tener contacto con esta naturaleza cuando uno les está tratando de enseñar sobre los bienes comunes de la tierra, la importancia del aire, el agua, el suelo», explicó Rosa Garrido.
Y manifestó: «Tenemos que tratar que en todas las escuelas se siga conociendo la historia de las comunidades que están cerca nuestro y que en muchos casos son parte de nuestros ancestros, nuestras raíces».
Después de una pausa para compartir el almuerzo, los chicos y chicas sumaron sus manos a una de las prioridades del territorio en esos días: terminar de mover una cantidad importante de palets para despejar un sector donde se planifica avanzar con un proyecto de frutales.
Fueron solo 30 minutos pero con una gran coordinación de trabajo en equipo y el resultado sorprendió a los mismos estudiantes: «No me imaginaba que éramos capaz de hacer algo así», comentó con felicidad y asombro uno de ellos en la ronda final.
Por su parte, Julieta, una de las chicas, agradeció: «Gracias por el hermoso día de hoy, nos llevamos una mañana y tarde hermosa, muy lindo lo que hacen al transmitir todo».
«HAY QUE LUCHAR POR LOS SUEÑOS»
Dos días después, el jueves 5 de junio, llegó un grupo similar de adolescentes de distintos barrios de Benavidez, estudiantes de segundo año de la Secundaria N°48, institución que ya había venido en dos oportunidades en 2024.
Vinieron acompañados por un equipo docente integrado por Yanina Ganum (geografía), Ezequiel Gaitán (Construcción de la Ciudadanía) y Fernanda Oyarzu (historia).
En Punta Querandí, ademas de integrantes de la comunidad, los recibieron los creadores del Monumento de la Yaguareté, José Luis Gómez y Alejandra Monteverde, quienes se encontraban haciendo reparaciones a la emblemática estatua.
«Era una salida pendiente que tenía desde el año pasado, momento en el cual supe que existía Punta Querandí. Para mi es importante pasar por esta experiencia y poder replicar que existe este territorio arrebatado a los pueblos originarios. Visibilizar las atrocidades qué hicieron estos grupos poderosos, obviamente en complicidad con el Estado», explicó Yanina Ganum, quien volverá a venir con estudiantes de una escuela privada de Tigre en los próximos meses.
«Desde mi área de la geografía podemos trabajar sobre el territorio, la territorialidad, las culturas y los órdenes de poder. Los chicos estuvieron participativos y sé que se llevan otra mirada de la vida y que siempre hay que luchar por los sueños y por lo que nos pertenece», agregó la trabajadora de la educación.
RECONOCIMIENTO SALARIAL: NUEVO DERECHO A CONQUISTAR
Después de un 2024 donde recibimos a 33 instituciones educativas y participamos de 11 jornadas en escuelas junto a la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar, este año promete ser un aún más intenso.
Este sistemático trabajo como agentes educativos no tiene un reconocimiento salarial. Lograrlo es uno de los próximos objetivos.
































