Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
El domingo 31 de agosto se llevó a cabo en la comunidad de Punta Querandí la ceremonia de agradecimiento a la Pachamama, una tradición andina que es parte de la realidad pluriétnica del conurbano bonaerense.
Cobertura fotográfica: Nicolás Parodi

El contexto meteorológico estuvo marcado por lluvias y un alerta de posibles tormentas que evitó que sea una jornada con la masiva participación habitual en estas fechas, ya que es una de las ceremonias más convocantes.
Pero el clima no fue un obstáculo: cumplimos con nuestro deber de ofrendar en el territorio y fue una jornada muy alegre donde nos sentimos respaldados y acompañados por nuestra gente.
“Nosotros la pasamos recontra bien con el agua, la lluvia, el barro, el río, toda la biodiversidad de ahí”, comentó´ Miguel ‘Cheuke’ Ferreyra, integrante del Pueblo Mapuche y miembro de la Comunidad Pluriétnica Tres Ombúes de La Matanza, una de las personas que asumieron la jornada con naturalidad. Además de su música, trajo para exponer y vender parte de su obra como orfebre.
El colectivo gratuito aportado por la Municipalidad salió de la estación de tren como estaba pautado y la ceremonia se realizó según lo previsto, en la Apacheta, cerca del mediodía, con la guía de la mujer quechua Elizabeth Vargas y Santiago Chara, referente qom del Consejo de Ancianos de Punta Querandí.
La única modificación impuesta por el clima fue que el resto de la celebración se hizo debajo del quincho comunitario, al resguardo del agua. Allí compartimos la comida (que tuvo el aporte del Sindicato de Trabajadores Municipales de Tigre) y los distintos números musicales y de danzas.
Empezamos con una poesía en idioma guaraní y unas palabras a cargo de las mbo’harakuéra (profesoras) de los cursos de Tigre, Noemí Ocampos, Yéssica Rodríguez y Liliana Bernal.
«La lluvia, parte también de nuestra Madre Tierra, no detuvo la fuerza del encuentro: muchas personas nos reunimos para honrarla y fortalecer la memoria viva de nuestros pueblos. Desde este lugar, que dio origen a las luchas por la recuperación de las culturas y lenguas, seguimos afirmando nuestras raíces y el camino de los ancestros”, reflexionó Noemí Ocampos, vecina de Benavidez.
Enseguida fue el turno de Tony Reyes León, vecino de Esteban Echeverría quien nos compartió su repertorio de música litoraleña.
A continuación tomó la palabra una de las tantas profesoras que nos promueven en el ámbito educativo: Valeria Rodriguez Van Dam, que entre otros ámbitos se desempeña en el Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González de la Ciudad de Buenos Aires.
Siguió la música mapuche de Cheuke Pu Lof acompañado por Aylén Ferreyra y Maxi Segura, quienes también recorrieron otros géneros y comenzaron los primeros bailes bajo el quincho.
Como es habitual, la celebración alternó entre lo artístico y las voces de representantes indígenas. En esa dinámica, también tomaron la palabra el artesano toba e integrante de la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar, don Amancio Rojas, quien expuso sus artes durante la jornada; y Alejandro Borja, delegado del Pueblo Guaraní en el Consejo de Participación Indígena (CPI).
Los momentos finales de la jornada tuvieron como protagonista un amplio repertorio de danzas de Sudamérica.
Primero, las profesoras de guaraní nos compartieron dos bailes de Paraguay: “El Arpa y la Danza” y “Pájaro Campana”.
Después, Elizabeth Vargas Lazcano, Mariela Condorí y Kelly Chambi Alvarez interpretaron danzas indígenas de los Andes centrales.
“Nosotros felices por participar siempre en Punta Querandí. Bailamos la morenada, la kullawada y también música chicheña que es del lado de Potosí. Es un orgullo bailar nuestra música de cada departamento de Bolivia”, señaló Elizabeth.
Al ritmo de estas danzas toda la gente se dirigió hasta la Apacheta para cerrar comunitariamente la boca de la Pacha y compartir algunos mensajes finales, invitando a las personas a sumarse al resguardo del territorio semana a semana.
«Fue una hermosa y emotiva celebración a la Pachamama en el territorio ancestral y sagrado, con ofrendas, cantos, danzas, un almuerzo comunitario e intercambios de saberes», sintetizó Noemí Ocampos, divulgadora del idioma guaraní.
La jornada nos fortaleció una vez más, un nuevo ejemplo de la capacidad de sobreponernos ante cualquier adversidad, fiel a la tradición de lucha de Punta Querandí.











































