Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
Estudiantes de escuelas públicas y privadas con distintas realidades económicas confluyen en la experiencia del territorio comunitario, ubicado en el límite de Tigre y Escobar.

A poco de finalizar el ciclo lectivo, en 2025 se realizaron casi 50 jornadas educativas entre la Comunidad Indígena Punta Querandí y la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar.
A un ritmo de dos o tres visitas por semana, vienen estudiantes de distintas localidades vecinas, que realizan una dinámica similar: luego de una ronda de bienvenida, hacen la recorrida guiada por el Museo Autónomo de Gestión Indígena y por todas las construcciones y sectores significativos del territorio.
El jueves 16 de octubre vinieron estudiantes de cuarto y quinto año de la Secundaria N°27 de La Paloma (El Talar), una escuela que ya había venido en 2017 y 2018. Esta vez llegaron acompañados por sus profesores Luis García (Historia, y Política y Ciudadanía), Evangelina Charpin (Introducción a la Comunicación, y Comunicación y Cultura del Consumo), Jimena Perez (Inglés) y Natalia Zurraco (Observatorio de Comunicación, Cultura y Sociedad).
«Agradecemos a la comunidad de Punta Querandí por recibirnos, estuvieron super predispuestos y amables», expresó el docente Luis García.
«Para los chicos fue una gran sorpresa por todas las actividades que hicimos: desde la conexión con la naturaleza hasta la explicación de cómo surgió el lugar, su historia, lo que significa Punta Querandí, la lucha, lo comunitario, la resistencia, las culturas ancestrales, los pueblos originarios», agregó.
«Lo que generó en los estudiantes superó nuestra expectativa, se conectaron un montón y volvieron con una experiencia enriquecedora. El broche de oro fue que pudieron comprometerse con una actividad comunitaria que fue cosechar y ayudar en la huerta», subrayó.
«Comparto esta experiencia para que otras escuelas puedan ir al lugar: no se van a arrepentir», manifestó.
«UNA VISITA IMPACTANTE Y TRANSFORMADORA»
Pocos días después, el lunes 20 de octubre, recibimos a estudiantes de segundo año de la Escuela Antonio Berni con sede en Pacheco, un establecimiento de gestión privada que también ya había ya venido a Punta Querandí dos años atrás.
El impulsor de esta articulación es el profesor de historia Santiago Bassi, que en esta oportunidad vino acompañado por Esteban Gretter (también de Historia y de Construcción de la Ciudadanía) y los preceptores Miguel Riguresma y Natalia Fraga.
«A veces los aprendizajes son más significativos en las salidas educativas que adentro del aula», señaló Santiago, y argumentó: «Punta Querandí es una gran oportunidad para conocer de primera mano la historia de los pueblos originarios y sus luchas actuales por la valoración y el respeto a su cultura, por el territorio, por todo lo que se labura en el espacio».
«También interpela mucho lo que tiene que ver con la defensa de los humedales y la tierra como un bien común; y nos resulta muy importante mostrar lo que se puede lograr a partir de la organización, de la lucha, del trabajo comunitario, cotidiano, del compromiso», agregó el profesor.
«Nuestra población del Berni no todos viven en barrios cerrados pero tienen bastante cerca ese mundo, entonces la visita a Punta Querandí resulta particularmente impactante y transformadora», concluyó.
RECONOCIMIENTO SALARIAL: NUEVO DERECHO A CONQUISTAR
Cada vez más establecimientos educativos acuden para aprender a Punta Querandí, situado en el epicentro de los barrios privados responsables de la destrucción de enterratorios ancestrales y miles de hectáreas de humedales continentales. Este sistemático trabajo como agentes educativos no tiene un reconocimiento salarial. Lograrlo es uno de los próximos objetivos.












































