Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
Luego de la inauguración del horno de barro y funcionar como sede del encuentro del curso de qom del Municipio de Tigre, la comunidad de Punta Querandí retomó sus tareas habituales de sostenimiento y mejoras en su territorio sagrado ubicado en el límite de Tigre y Escobar, epicentro de los barrios privados responsables de la destrucción de enterratorios ancestrales y de miles de hectáreas de humedales continentales.

El domingo 21 de mayo, en una jornada marcada por las lloviznas y el clima inestable, se reparó el piso de uno de los baños y se siguió con el trabajo de pintar las paredes internas del Museo Autónomo de Gestión Indígena como parte de una serie de mejoras encaradas en este importante espacio educativo, el cual ya comenzó a recibir visitas de establecimientos escolares.
Pocas semanas atrás, se hizo una muy importante obra para apuntalar el piso del Museo. El siguiente paso es renovar y actualizar la forma de presentación de los distintos ejes temáticos desarrollados en cada una de las paredes, que tendrán un color característico. Estas mejoras fueron propuestas por un equipo de diseñadores formado por Nontué Sans, Franco Obispo y Maru Betania, quienes ofrecieron su colaboración a fines de 2022 y en febrero acercaron sus ideas.
Otro trabajos tuvieron que ver con el mantenimiento de la huerta y la preparación de la paja brava para seguir con el tejido del quincho comunitario, una de las prioridades de las próximas semanas, ya que se encuentra muy cerca de su finalización.
RESISTIR DESDE LA CULTURA
Durante la jornada, recibimos la visita de Alejandro De la Vega y Marcelo Tronceda, estudiantes de la licenciatura en «Cultura y Lenguajes Artísticos» de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) con sede en la localidad bonaerense de Los Polvorines, quienes se encuentran realizando un trabajo práctico final para la materia «Sociología de la cultura».
«Teníamos que investigar alguna iniciativa cultural en el ámbito del conurbano e inmediatamente se me ocurrió Punta Querandí», expresó Alejandro, quien se definió como obrero fabril y vino con su compañera Marianela Rueda. Ambos son bailarines de danzas andinas y recorrieron el país junto a Bruno Arias «difundiendo la cultura nativa nuestra». En 2018, esta pareja de artistas independientes aportó sus danzas en la celebración de la Pachamama en Punta Querandí.
Con respecto a la elección para el trabajo final, Alejandro explicó: «Si bien es un espacio que nació desde la resistencia frente al avance de los negocios inmobiliarios, lo hace principalmente desde la cultura: con el Museo Autónomo de Gestión Indígena, los talleres de de cerámica o impulsando las clases de lenguas originarias».
«A pesar del clima y otras complicaciones fuimos recibimos muy amablemente por la gente de Punta Querandí, nos contaron sus historias familiares y sus historias de resistencia, nos fuimos muy enriquecidos, no sólo por este trabajo para la Universidad sino a nivel personal», señaló De la Vega, quien mencionó que las otras dos integrantes del grupo son Camila Cortiana y Vitoria Lagatti.
El trabajo colectivo ha sido el eje fundamental del proceso de resistencia que derivó en el reconocimiento territorial de la Comunidad Indígena Punta Querandí y la protección del sitio sagrado. Para ver lo realizado durante los últimos meses, entrá a https://puntaquerandi.com/category/jornadas-comunitarias/.
FRUTOS DE DOS DÉCADAS DE LUCHA
La conformación de la Comunidad Indígena Punta Querandí se inició a partir de la aparición de restos arqueológicos que hicieron visible la destrucción de enterratorios milenarios por el avance indiscriminado de los barrios privados de “Nordelta” y “Villa Nueva”, los cuales arrasaron los humedales continentales en una zona ancestralmente habitada por querandíes, chanás y guaraníes.
A casi dos décadas de este hecho, se obtuvieron varios triunfos:
En 2020, se firmó el Convenio de Propiedad Comunitaria de Punta Querandí y se formó la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar.
En 2021, se concretaron las primeras restituciones y reentierros de restos humanos ancestrales en el Gran Buenos Aires y los cursos de idiomas indígenas financiados por el Municipio de Tigre, que además otorgó un local de ventas en el Puerto de Frutos para colaborar en el desarrollo económico de las comunidades.
En 2022, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas aprobó la restitución de 42 ancestros y ancestros del sitio Arroyo Sarandí, espacio ancestral destruido en los ’90 por Nordelta, y declaró «sitios sagrados» a Punta Querandí y La Bellaca.








