Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
Durante el mes de mayo las recorridas educativas volvieron a convertirse en una constante en el territorio de Punta Querandí. En su mayoría con instituciones escolares, pero también con espacios comunitarios como fue el caso del Encuentro de Intercambio de Semillas: personas que promueven las prácticas agroecológicas y se dan cita una vez por mes en el Centro Cultural El Bondi de Ingeniero Maschwitz.

La actividad se realizó el viernes 8 de mayo por la tarde con veinte participantes, que cambiaron el escenario habitual de sus reuniones para conocer el territorio sagrado y educativo de Punta Punta Querandí. Entre ellos estuvo Javier Souza Casadinho, reconocido ingeniero agrónomo, docente y referente regional en agroecología, considerado uno de los mayores expertos en el estudio del impacto de los agrotóxicos.
«Tuve el placer de participar de la recorrida en Punta Querandí, una muy linda experiencia de lucha, de trabajo, de acción, de reflexión. La visita me ayudó mucho a repensar algo que hace al cuidado del territorio, de los cuerpos, de las almas, de los espíritus», expresó el investigador y activista.
En ese sentido, Javier Souza Casadinho destacó como un gran aporte «esta idea de revalorizar que miembros de los pueblos originarios puedan descansar y transitar, según como lo miremos, en paz en sus propios territorios», en referencia a la lucha por el retorno de sus restos mortales para ser reenterrados, luego de décadas de estar en museos.
También resaltó puntos del territorio como «la huerta, el espacio de los talleres de cestería y de cerámica, y ese Museo viviente que va recorriendo aspectos muy importantes de la trayectoria». Para finalizar, definió Punta Querandí como «un espacio vital de amor, de lucha, de fuerza y de trabajo».
Mónica Knoop es otra integrante del equipo organizador del espacio mensual de intercambio de semillas que tiene como sede al Centro Cultural El Bondi, en el antiguo Cine Gloria del pueblo de Ingeniero Maschwitz. Ella también nos compartió sus sensaciones tras la visita.
«Apenas entrar en Punta Querandí el tiempo cronológico se detiene y el espacio circundante desaparece. Se abre la dimensión del puro encuentro. Con los presentes y los ausentes que nunca lo serán mientras la memoria no se pierda», expresó Mónica.
A través de sus palabras, es posible revivir la visita guiada: «La ronda de bienvenida alrededor del fogón. El relato preciso que transmite con pasión y esmero una lucha de dos décadas, descolgando imágenes para explicarnos mejor. La recorrida por el taller y sus hermosuras. El silencio hermanado y doliente en la Maloka. La admiración por el Opy arrasado y reconstruido».
Y continuó con su memoria detallada de la jornada: «El sendero por el monte. La Huerta comunitaria y el nuevo invernadero creciendo. El mate cocido calentito para la despedida. El corazón puesto en cada gesto. Y todo el tiempo la sensación en el cuerpo de un abrazo atemporal bajo la atenta mirada de la yaguareté».
«Un profundo agradecimiento a las compañeras y compañeros de Punta Querandí por sostener y hacer crecer este espacio; gracias por recibirnos con tanta dedicación y amorosidad», concluyó Mónica.
BALANCE Y PROYECCIÓN
Con los años, la labor educativa se ha consolidado como el eje principal de Punta Querandí, un impacto que se revalida anualmente con cifras cada vez más significativas. Durante 2025 se realizaron 53 jornadas con instituciones (45 visitas guiadas en el territorio y 8 charlas en los establecimientos), alcanzando a un total de 1.732 personas entre estudiantes y docentes. Lograr el reconocimiento salarial para esta tarea se mantiene como el principal objetivo pendiente.
















