Territorio comunitario, ancestral, sagrado y educativo de los Pueblos Originarios. Desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, Partido de Tigre, Provincia de Buenos Aires. Humedales continentales del río Luján.
En un acto realizado en la Cámara de Diputados Bonaerense, distintos organismos provinciales distinguieron a doce mujeres indígenas por sus trayectorias y aportes. Entre las homenajeadas estuvieron Verónica Gómez, profesora de guaraní, y Cintia López, docente de Historia y vocera de la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar.

La actividad se llevó a cabo el lunes 7 de septiembre en el Salón de los Pasos Perdidos de la Legislatura bonaerense, en La Plata, en el marco del Día Internacional de la Mujer Originaria y del programa Buenos Aires Plurinacional. Fue organizada conjuntamente por áreas del Instituto Cultural, la Cámara de Diputados y el Consejo Provincial de Asuntos Indígenas.
La fecha recuerda a Bartolina Sisa, lideresa aymara que luchó contra la dominación colonial y fue asesinada el 5 de septiembre de 1782. En su memoria, cada año se reivindican las luchas de las mujeres indígenas y sus aportes a la defensa de los territorios, las comunidades, las culturas y los derechos.
DOS TRAYECTORIAS QUE CONFLUYEN
Verónica Gómez, perteneciente al Pueblo Guaraní, lleva quince años dedicada a la enseñanza y el fortalecimiento de su idioma. Es docente, traductora e intérprete de guaraní y se desempeña en distintas instituciones, entre ellas el Centro Universitario de Idiomas (CUI) de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata.
En 2021 fue la primera profesora de los cursos de lenguas originarias de Tigre, una política pública impulsada por la Unión de Pueblos Originarios y financiada por el Municipio. Desde entonces participa de manera ininterrumpida en esta propuesta, que fue creciendo hasta alcanzar actualmente doce cursos gratuitos de guaraní, quechua, mapuzugun, qom y moqoit.
Su reconocimiento provincial comprende el conjunto de una trayectoria iniciada una década antes de su incorporación a la experiencia de Tigre.
Cintia López pertenece al Pueblo Qom, es cacica de la Comunidad Qompí de Garín y una de las voceras de la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar. Profesora de Historia, se desempeña en el Bachillerato Popular Raíces del barrio Las Tunas, en Tigre.
También integra el equipo educativo de la Unión de Pueblos Originarios, que desarrolla una tarea autónoma mediante visitas a establecimientos y jornadas con instituciones en Punta Querandí. Su recorrido se encuentra profundamente ligado a la organización de su comunidad y a la articulación regional de comunidades y familias indígenas de Tigre y Escobar.
«Este reconocimiento, para mí, no es mío o solamente mío: es para mis ancestras, para mi mamá, mis hijas, mis hermanas y las hermanas que encontré en este camino, que pensé que recorría sola junto a mi familia. Es para mi comunidad y para las comunidades hermanas», expresó Cintia.
«En nuestra memoria llevamos muy presentes a nuestras ancestras, a nuestras abuelas que sobrevivieron a las masacres que el Estado cometió contra nuestros pueblos», agregó.
Desde recorridos diferentes, Verónica Gómez y Cintia López confluyen en la Unión de Pueblos Originarios, una articulación regional de comunidades y familias indígenas de Tigre y Escobar. Ambas expresan las dos dimensiones del trabajo educativo que la organización sostiene desde hace años.
Por un lado, la Unión de Pueblos Originarios cogestiona con el Municipio de Tigre una política pública masiva para quienes desean aprender lenguas originarias: la última edición reunió a más de 1.600 personas en doce cursos de guaraní, quechua, mapuzugun, qom y moqoit. Por otro, sostiene un potente despliegue educativo territorial mediante visitas a escuelas y la recepción de instituciones en Punta Querandí. Solo durante 2025, esta tarea autónoma alcanzó a unas 1.700 personas en medio centenar de jornadas con comunidades educativas de distintos puntos del conurbano.
«En la escuela me enseñaron que nosotros éramos pasado. Hoy estamos más presentes que nunca, abrazando con orgullo y amor nuestras raíces. Quisieron silenciarlos y no pudieron, porque nuestros ancestros resistieron, y gracias a ellos estamos acá, contando la historia que quisieron enterrar», concluyó Cintia.


